* Sin penetración: El frottage, por definición, no implica penetración. Los espermatozoides necesitan llegar al óvulo para que se produzca la fertilización.
* Menstruación: Durante la menstruación, el revestimiento del útero se desprende. Incluso si los espermatozoides pudieran entrar de algún modo, el entorno suele ser desfavorable para la implantación.
* Tampón: Un tampón actúa como una barrera física, reduciendo aún más las ya escasas posibilidades de que los espermatozoides lleguen al cuello uterino.
En resumen: Si bien *teóricamente* nada es imposible, el embarazo en este escenario es muy, muy improbable. Sin embargo, es importante recordar que las ITS aún se pueden transmitir a través del contacto piel a piel, incluso sin penetración.