1. Separación y concentración de ingredientes:
* Fluctuaciones de temperatura: La exposición a temperaturas extremas (muy calientes o muy frías) puede desestabilizar la emulsión del champú, causando que los ingredientes como espesantes, aceites y tensioactivos se separen. Cuando esto sucede, algunos ingredientes pueden concentrarse, lo que lleva a una textura pegajosa o grumosa.
* Evaporación: Si la botella de champú se deja abierta o la tapa no está bien sellada, el agua puede evaporarse. Esto aumenta la concentración de los ingredientes restantes, especialmente los espesantes, lo que resulta en una consistencia viscosa y similar al pegamento.
* Interacciones de ingredientes: Ciertos ingredientes, cuando están expuestos al aire o cambios de temperatura, pueden reaccionar entre sí. Esto puede causar polimerización (vinculación de moléculas) o reticulación, lo que lleva a una sustancia gel o pegajosa. Esto es más común en los champús con formulaciones complejas.
2. Crecimiento microbiano:
* Contaminación: Aunque los champús contienen conservantes, no siempre son infalibles. Si las bacterias, el moho u otros microbios ingresan al champú (por ejemplo, del agua o los dedos contaminados), pueden crecer y alterar la composición del champú. Esto puede producir subproductos que causan engrosamiento o aglomeración. En estos casos generalmente hay un olor, pero no siempre.
3. Reacciones químicas y degradación:
* oxidación: Algunos ingredientes, especialmente aceites y fragancias, pueden oxidarse cuando se exponen al aire y la luz. Esto puede conducir a cambios en la textura y potencialmente a la formación de sustancias pegajosas o resinosas.
* Producto caducado: Con el tiempo, incluso los champús bien formulados pueden degradarse. Los conservantes pueden volverse menos efectivos, y los ingredientes pueden descomponerse, lo que lleva a cambios en la textura y el rendimiento.
* Formulación incorrecta: En casos raros, el fabricante puede haber utilizado una fórmula inestable o un ingrediente incompatible.
4. Agua dura:
* acumulación de minerales: Si usa agua muy dura (agua con alto contenido mineral), los minerales pueden reaccionar con ciertos ingredientes de champú, especialmente sulfatos o jabones. Esto puede crear un residuo que se acumula con el tiempo y puede hacer que el champú se espese y se vuelva menos efectivo. Esto no es típicamente "pegajoso", pero puede causar problemas.
Qué hacer si tu champú se vuelve pegajoso:
* Verifique la fecha de vencimiento: Si ha caducado, es mejor descartarlo.
* Inspeccionar la contaminación: Busque signos de moho, decoloración o un olor inusual. Si está presente, deseche el champú.
* intente volver a emulsionar (si menor): Si el champú aparece separado pero de lo contrario parece estar bien, intente sacudir la botella vigorosamente para ver si puede remezclar los ingredientes. Puede agregar una cantidad * muy * pequeña de agua destilada si es extremadamente espesa, pero tenga cuidado ya que esto puede diluir demasiado los conservantes.
* Considere un nuevo champú: Si no está seguro o los cambios son significativos, es más seguro reemplazar el champú. Los ingredientes pueden haber cambiado lo suficiente como para que ya no sea seguro o efectivo.
* almacenar correctamente: Mantenga las botellas de champú bien selladas, lejos de temperaturas extremas y fuera de la luz solar directa.
En resumen: El engrosamiento o el pegamento pueden ocurrir a partir de una combinación de factores. La mejor manera de evitarlo es almacenar adecuadamente su champú, usarlo antes de la fecha de vencimiento y evitar la contaminación.