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Lejía y preparación de alimentos:por qué nunca es seguro – Consejos de expertos

No, NO está en absoluto bien lavarse las manos con agua con lejía y luego preparar la comida.

He aquí por qué:

* La lejía es tóxica: La lejía (hipoclorito de sodio) es una sustancia química agresiva. Es corrosivo y puede provocar quemaduras, irritación e intoxicación si se ingiere o si entra en contacto con la piel o las mucosas. Incluso diluido, el blanqueador puede dejar residuos en la piel.

* Contaminación de los alimentos: Si te lavas las manos con agua con lejía, incluso si las enjuagas, existe un alto riesgo de transferir residuos de lejía a los alimentos que estás preparando. La ingestión de lejía puede causar problemas de salud graves, como náuseas, vómitos, dolor abdominal y daño esofágico.

* Lavado de manos ineficaz: La lejía no es un agente de lavado de manos eficaz para eliminar la suciedad, los aceites y los microbios. Puede matar algunos gérmenes, pero no los elimina físicamente. El agua y el jabón habituales son mucho mejores para limpiar las manos de forma eficaz.

* Riesgo de reacciones químicas: Si la lejía entra en contacto con ciertos alimentos o productos de limpieza, puede generar vapores tóxicos u otras reacciones químicas dañinas.

Lavado de manos seguro para la preparación de alimentos

A continuación se explica cómo lavarse las manos correctamente antes de preparar alimentos:

1. Mójate las manos: Utilice agua corriente limpia (tibia o fría).

2. Aplica jabón: Utilice jabón común. No es necesario el jabón antibacteriano.

3. Hacer espuma: Frótese las manos para hacer buena espuma con el jabón. Asegúrese de colocarlo entre los dedos, debajo de las uñas y en el dorso de las manos.

4. Exfoliante: Frótese las manos durante al menos 20 segundos (tararear la canción "Feliz cumpleaños" dos veces es una buena forma de cronometrar el tiempo).

5. Enjuague: Enjuáguese bien las manos con agua corriente limpia.

6. Seco: Séquese las manos con una toalla de papel limpia o séquelas al aire. Si usa una toalla de tela, asegúrese de que esté limpia y cámbiela con frecuencia.

En resumen, nunca use lejía para lavarse las manos, especialmente antes de manipular alimentos. Utilice agua y jabón para una higiene de manos segura y eficaz.