* Levantamiento del color natural del cabello (decoloración): El óxido abre la cutícula del cabello, lo que permite que el desarrollador (generalmente mezclado con polvo decolorante) penetre en el tallo del cabello y disuelva los pigmentos naturales de melanina que le dan color al cabello.
* Tinte para el cabello en desarrollo: Cuando se mezcla con tinte para el cabello permanente o demipermanente, el óxido activa las moléculas del tinte, lo que hace que se hinchen y queden atrapadas dentro del tallo del cabello, coloreando así el cabello de forma permanente.
* Apertura de la Cutícula del Cabello: El óxido ayuda a abrir la cutícula del cabello, permitiendo que las moléculas de color penetren en el tallo del cabello y se unan a él.
* Afectando el Color Final: El volumen o porcentaje de óxido utilizado influye en el grado de aclaración o cambio de color. Los volúmenes más altos realzan más niveles de color pero también pueden causar más daño.
Consideraciones importantes:
* Volumen/Porcentaje importa: Los óxidos se venden en diferentes concentraciones, indicadas por volumen (por ejemplo, 10 volúmenes, 20 volúmenes, 30 volúmenes, 40 volúmenes). Cuanto mayor sea el volumen, mayor será el poder oxidante y mayor será el potencial de daño.
* Daño del cabello: El óxido puede dañar el cabello si se usa incorrectamente o con demasiada frecuencia. Puede hacer que el cabello se seque, se vuelva quebradizo y propenso a romperse.
* Uso profesional recomendado: Por lo general, es mejor que un estilista profesional te tiñe o decolore el cabello, ya que está capacitado para usar óxido de manera segura y efectiva.
* Prueba de parche: Realice siempre una prueba de parche antes de usar tinte para el cabello o lejía que contenga óxido para detectar reacciones alérgicas.
* Alternativas: Hay algunas opciones de coloración del cabello más suaves y no oxidativas disponibles, como tintes temporales o semipermanentes, pero no aclaran el cabello y se lavan con el tiempo.