1. Las opciones sin enjuague:
* champú seco: ¡Este es tu mejor amigo! El champú seco absorbe el aceite y agrega volumen, extendiendo el tiempo entre los lavados. Rocíelo en sus raíces, déjelo reposar durante un minuto o dos, luego masajee con la punta de los dedos (¡suave!).
* * Consejo profesional:* Experimente con diferentes marcas y formulaciones (polvo, aerosol, espuma) para encontrar uno que funcione mejor para su tipo de cabello y color.
* Toallitas para el cabello: Estos son similares a las toallitas de maquillaje pero diseñadas para el cabello. Pueden ayudar a limpiar el cuero cabelludo y eliminar algo de suciedad.
* Hazel de brujas o vinagre de sidra de manzana: Diluta uno con agua (aproximadamente 1 parte de hamamelis/acv a 3 partes de agua). Sumerja una bola de algodón o almohadilla en la solución y limpie suavemente el cuero cabelludo. Esto puede ayudar a eliminar la acumulación y el aceite. Tenga mucho cuidado de no meterlo en sus ojos.
2. Lavado asistido (ideal):
* Ayuda de alistación: La opción más fácil y segura es que un amigo, familiar o cuidador se lave el cabello por usted. Pueden hacer esto en el fregadero o la ducha, dependiendo de su movilidad y la configuración.
* * La comunicación es clave:* Explica exactamente cómo quieres lavar tu cabello y cuán gentiles necesitan ser alrededor de tu hombro.
3. Lavado independiente (más desafiante):
* Planifique con anticipación y recopile suministros:
* Todo al alcance: Coloque el champú, el acondicionador, las toallas y cualquier otra cosa que necesite al alcance antes de comenzar. Considere un caddie o estante de ducha.
* superficies no deslizantes: Use esteras no deslizantes en la ducha o alrededor del fregadero para evitar caídas.
* Fabillas/sillas cómodas (si es posible): Si está parado durante períodos prolongados es difícil, un heces o una silla impermeables en la ducha puede ayudar.
* Pincel/peine con mango largo: Un cepillo o peine de mango largo puede ayudarlo a alcanzar la parte posterior de su cabeza y desenredar su cabello.
* Cañadas/clips: Mantén tu cabello fuera del camino mientras estás lavando.
* cubierta de fundición impermeable (si es necesario): Si tiene un elenco, una cubierta impermeable es esencial.
* en el fregadero:
* se inclina hacia adelante: Inclínese hacia adelante sobre el fregadero, apoyándose con su buen brazo. Ajuste la temperatura del agua para evitar el escalado.
* Lavado suave: Usa tu buen brazo para mojar suavemente, champú y enjuagar tu cabello. Evite movimientos repentinos que puedan tensar su hombro.
* enjuague: Si el enjuague es difícil, puede usar una jarra o una taza para verter agua sobre su cabeza.
* En la ducha:
* Avándote del cabezal de la ducha: Coloque para que el agua no golpee directamente su hombro roto.
* Use un cabezal de ducha de mano (muy recomendable): Esto le brinda más control sobre el flujo de agua y le permite dirigirlo donde lo necesita.
* lavar en secciones: Si no puede llegar a ciertas áreas, intente lavarse el cabello en secciones, enfocándose en las áreas a las que puede alcanzar cómodamente.
* Límite de tiempo: Mantenga su ducha corta para evitar la fatiga.
* secado:
* Toalla seca suavemente: Se seca el pelo con una toalla en lugar de frotarlo vigorosamente.
* secador de soplado a bajo calor (si se usa): Si usa un secador de soplado, use una configuración de bajo calor y manténgala en movimiento para evitar sobrecalentarse de su cabello. ¡Alista de ayuda si es posible!
Consideraciones importantes y consejos de seguridad:
* Consulte a su médico/fisioterapeuta: Antes de intentar cualquiera de estos métodos, hable con su médico o fisioterapeuta. Pueden aconsejarle sobre movimientos seguros y cualquier limitación que debe tener en cuenta. También pueden proporcionar recomendaciones específicas basadas en su lesión y recuperación.
* Manejo del dolor: Tome el medicamento para el dolor como se prescribió antes de lavarse el cabello para ayudar a manejar la incomodidad.
* Escucha tu cuerpo: Si experimenta dolor o incomodidad, deténgase de inmediato. No te empujes más allá de tus límites.
* Seguridad primero: Siempre priorice la seguridad. Si te sientes inestable o mareado, siéntate de inmediato.
* Evite la sobreexerción: No intentes hacer demasiado a la vez. Romper el proceso en pasos más pequeños si es necesario.
* Prevenir infección: Si tiene recortes o abrasiones en el cuero cabelludo, tenga mucho cuidado para mantenerlos limpios y prevenir la infección.
Equipo adaptativo (considere discutir con su terapeuta):
* esponja/pincel de mango largo: Para llegar a áreas a las que no puede acceder fácilmente.
* Dispensadores de bomba: Para champú y acondicionador para evitar levantar botellas pesadas.
* silla de ducha/banco: Para estabilidad y apoyo en la ducha.
En resumen:
Lavarse el cabello con un hombro roto requiere una planificación cuidadosa, paciencia y potencialmente asistencia. Priorice la seguridad, escuche a su cuerpo y no dude en pedir ayuda. Las opciones sin enjuague y el lavado asistido son generalmente las más fáciles y seguras. ¡Buena suerte!