1. La preparación es clave:
* Lavado y Acondicionamiento: Comience con el cabello limpio y acondicionado. Utilice un champú y acondicionador humectantes para hidratar su cabello antes de aplicar el calor.
* Desenredar: Desenreda suavemente tu cabello con un peine de dientes anchos o un cepillo desenredante. Esto evita que se rompa durante el proceso de alisado.
* Aplicar protector térmico: ¡Este es el paso más importante! Un protector térmico crea una barrera entre el cabello y el calor de la plancha, minimizando el daño. Rocíelo uniformemente por todo el cabello, desde la raíz hasta las puntas.
* Seca tu cabello por completo: Alisar el cabello mojado o húmedo causará daños importantes. Asegúrate de que tu cabello esté completamente seco antes de continuar. Puede secar al aire o usar un secador de pelo a temperatura baja. Si usa un secador de pelo, apunte la boquilla hacia abajo para ayudar a alisar la cutícula del cabello.
2. Seccionando tu cabello:
* Dividir en secciones manejables: Usa clips para separar tu cabello en secciones más pequeñas. Cuanto más pequeñas sean las secciones, más uniforme será la distribución del calor y más suaves serán los resultados. Una buena regla general es entre 1 y 2 pulgadas de ancho y profundidad, dependiendo del grosor de tu cabello.
3. Técnica de alisado:
* Elija la configuración de calor correcta: Comience con la temperatura más baja posible y aumente gradualmente hasta lograr los resultados deseados. Considera tu tipo de cabello:
* Cabello Fino o Dañado: Calor lento (250-300°F o 120-150°C)
* Cabello Normal: Calor medio (300-350°F o 150-180°C)
* Cabello grueso o áspero: Calor alto (350-400°F o 180-200°C) *Tenga cuidado de no exceder los 400°F (200°C), ya que esto puede causar daños importantes.*
* Deslízate, no presiones y mantengas presionado: Coloca la plancha alisadora cerca de las raíces de una sección de cabello (¡sin tocar el cuero cabelludo!). Cierra las placas suavemente y desliza la plancha suave y continuamente por el tallo del cabello hasta las puntas. Evite presionar demasiado o detenerse en un solo lugar, ya que esto puede crear arrugas o daños.
* Un pase es ideal: Lo ideal es enderezar cada sección en una sola pasada. Varias pasadas pueden aumentar el daño por calor. Si necesitas repasar una sección nuevamente, baja un poco el fuego y trabaja rápidamente.
* Ángulo para el volumen (opcional): Para agregar volumen en las raíces, levante ligeramente la sección de cabello en las raíces mientras comienza a alisar.
* Dirección de los Extremos: Puedes curvar ligeramente la plancha hacia adentro a medida que llegas a las puntas para lograr una apariencia más suave y pulida. O alíselo completamente para lograr una apariencia súper elegante.
4. Toques finales:
* Suero o Aceite (Opcional): Después del alisado, aplique una pequeña cantidad de suero o aceite para el cabello para agregar brillo, controlar el cabello rebelde y brindar protección adicional. Concéntrate en las puntas para prevenir la sequedad.
* Laca para el cabello (opcional): Si quieres una fijación adicional, rocía ligeramente tu cabello con una laca de fijación flexible. Evite usar demasiado, ya que esto puede endurecer su cabello.
* Evita tocar tu cabello: Esto puede provocar frizz y alterar el peinado.
Consideraciones y consejos importantes:
* Invierta en una buena plancha de pelo: Una plancha de pelo de alta calidad con control de temperatura y placas de cerámica o turmalina distribuirá el calor de manera más uniforme y minimizará los daños. Busque configuraciones de temperatura ajustables.
* Limpia tu plancha: Elimine la acumulación de producto de las placas con regularidad. Utilice un paño húmedo (cuando la plancha esté fría) para limpiarlos.
* Evite el alisado excesivo: Alisarse el cabello todos los días puede provocar sequedad, rotura y puntas abiertas. Intente espaciar las sesiones de alisado o explore opciones de peinado sin calor.
* Condición profunda con regularidad: Para reponer la humedad perdida durante el peinado con calor, use un acondicionador profundo o una mascarilla para el cabello una o dos veces por semana.
* Córtate el cabello con regularidad: Los recortes regulares ayudan a eliminar las puntas abiertas y a mantener el cabello sano, lo que mejorará la apariencia del cabello alisado.
* Presta atención a tu cabello: Observa cómo reacciona tu cabello al calor. Si notas sequedad excesiva, rotura o cambio de textura, reduce el calor o la frecuencia del alisado.
* No alisar el cabello sintético: A menos que el empaque indique específicamente que el cabello sintético es resistente al calor, evite usar una plancha para alisarlo, ya que puede derretirse.
* Escuche a su peluquero: Pueden brindarle asesoramiento personalizado según su tipo y condición de cabello.
En resumen, la clave para alisar el cabello correctamente es:
1. Protege tu cabello del daño causado por el calor.
2. Utilice la técnica adecuada.
3. Mantenga el cabello sano mediante un cuidado regular.
Si sigue estos pasos, podrá conseguir un cabello bellamente alisado y minimizando el riesgo de daños. Recuerda que el cabello de cada persona es diferente, así que experimenta para encontrar el que funcione mejor para ti. ¡Buena suerte!