* pereza/procrastinación: Esta es probablemente la razón más común. Es solo otra pequeña tarea que es fácil de posponer. Las personas pueden planear limpiarlo "más tarde" y luego olvidar o decidir que no tienen tiempo.
* Inconvenientes percibidos: Algunas personas les resulta desordenada o desagradable quitar el cabello. Dependiendo del tipo de cepillo, puede ser difícil sacar todo el cabello, y algunos métodos (como sacarlo con los dedos) pueden sentirse asqueroso.
* Falta de conciencia/hábito: Es posible que no se den cuenta de cuánto cabello se acumula, o podrían usarse para ver el cabello en el cepillo y no pensar en ello como algo que debe limpiarse.
* Restricciones de tiempo: Pueden tener prisa, especialmente por la mañana, y no quieren pasar más tiempo limpiando su cepillo.
* olvido: Es posible que tengan la intención de limpiarlo, pero simplemente olviden.
* Pensar que no es importante/no importa: Es posible que no entiendan los beneficios de limpiar el cepillo (higiene, rendimiento del cepillo, etc.) y, por lo tanto, no vean la necesidad de hacerlo.
* incomodidad: Algunas personas pueden sentirse incómodas o ansiosas por la cantidad de cabello que están perdiendo, y evitar limpiar el cepillo les ayuda a evitar enfrentarlo.
* Tipo de pincel: Algunos cepillos, especialmente aquellos con densas cerdas o pequeños huecos, son particularmente difíciles de limpiar, lo que hace que las personas sean menos propensas a molestarse.