* Cortes y estilo: Los niños pueden optar por cortes de cabello más cortos y de menor mantenimiento que naturalmente parecen más desordenados. Es posible que no se peinen tanto como algunas chicas, que pueden pasar más tiempo y esfuerzo en sus peinados.
* Actividad física: Los niños pueden estar más activos físicamente, practicar deportes o participar en actividades más duras que pueden despegarse su cabello.
* Diferencias hormonales: La testosterona puede afectar la textura del cabello y la producción de aceite, lo que puede conducir al cabello que parece más desordenado o más grasoso.
* Expectativas sociales: Las normas sociales pueden influir en cómo se espera que los niños y las niñas se preparen. Los niños pueden sentir menos presión para mantener una apariencia perfectamente peinada.
* Variación individual: En última instancia, el desorden del cabello depende del tipo de cabello individual, la longitud y los hábitos de aseo personal, independientemente del género.