* Reducida de vida útil: El rímel puede causar acumulación en las pestañas, haciéndolas rígidas, gruesas y más difíciles de limpiar. Esto puede acortar su vida útil y hacer que se vean menos naturales con el tiempo.
* Daño a las fibras: Muchas mascaras contienen aceites o ceras que pueden descomponer el adhesivo que sostiene las pestañas juntas o dañar las delicadas fibras.
* Limpieza difícil: Es mucho más difícil limpiar a fondo la rímel de las pestañas falsas que las pestañas naturales. El rímel sobrante puede atraer bacterias y causar irritación ocular.
Aquí hay algunos consejos para ayudar a mantener sus pestañas se vean bien por más tiempo:
* Elija las pestañas correctas: Seleccione pestañas de alta calidad hechas de materiales duraderos como visón o fibras sintéticas. Es más probable que estos resistan el desgaste regular.
* Limpiarlos regularmente: Después de cada uso (o cada dos días), limpie suavemente las pestañas con un limpiador suave y un hisopo de algodón. Evite los productos químicos duros o los productos a base de aceite.
* Guardolos correctamente: Cuando no uses tus pestañas, guárdelas en su estuche original o en un recipiente de pestañas para protegerlas del polvo y el daño.
* Aplique una nueva capa de rímel a sus pestañas naturales antes de aplicar las pestañas postizas. De esta manera, la máscara no entra directamente en contacto con las pestañas postizas.
* Considere un sellador de pestañas: Un sellador de pestañas puede ayudar a proteger sus pestañas de la humedad y los escombros, extendiendo su vida útil.
Si siente que sus pestañas postizas necesitan un poco de empuje adicional, podría intentar aplicar una capa de rímel muy ligera a sus pestañas naturales antes de aplicar las falsas. Solo asegúrese de limpiar sus pestañas falsas a fondo para eliminar cualquier residuo.