* Scabies: La picazón intensa, especialmente por la noche, es el sello distintivo de la sarna. Los ácaros excavan debajo de la piel, dejando pequeñas líneas o protuberancias que pueden volverse crujientes, especialmente después de rascarse.
* Eczema (dermatitis atópica): Esto puede causar piel seca, picazón e inflamada. El rascado puede conducir a llagas abiertas que se acercan.
* Infección fúngica (por ejemplo, tiña): La tiña puede aparecer como una erupción circular elevada, escamosa y circular con una limpieza central.
* Impetigo: Una infección bacteriana de la piel que a menudo comienza con pequeñas ampollas que estallan y dejan costras de color miel.
Es crucial ver a un médico o dermatólogo para un diagnóstico y un tratamiento adecuado. El autotratado podría empeorar la condición o retrasar la atención adecuada.