* pigmentación: Los lápices labiales tienden a tener una mayor concentración de pigmento, lo que les permite manchar los labios y dejar el color incluso después de que la capa inicial desaparece.
* Fórmula: Muchos lápices labiales, especialmente fórmulas mate o largas, están diseñados para adherirse a los labios y resistir la transferencia. Los glosas labiales, por otro lado, generalmente se formulan para ser más emolientes e hidratantes, lo que los hace más propensos a transferir y desvanecerse.
* consistencia: Los lápices labiales suelen ser más gruesos y más sólidos que los brillos labiales, lo que les da una mejor potencia de permanencia. Los brillos de los labios son a menudo más delgados y resbaladizos, lo que hace que sean más fáciles de desgastar.
Por lo tanto, si bien puede haber excepciones dependiendo del producto específico (por ejemplo, un brillo de labios muy pigmentado podría sobrevivir a un lápiz labial transparente), lápiz labial generalmente dura más que el brillo de los labios.