* Nacimiento: Algunas personas nacen con lunares (lunares congénitos).
* Infancia y adolescencia: La mayoría de los lunares se desarrollan durante la infancia y la adolescencia. Es común obtener nuevos lunares hasta alrededor de los 30 años.
* Adulthood: Si bien es menos común, los lunares nuevos aún pueden aparecer en la edad adulta, especialmente debido a la exposición al sol o a los cambios hormonales (como durante el embarazo).
Si un nuevo topo aparece en la edad adulta, especialmente después de los 30 años, es una buena idea que un dermatólogo lo revise para asegurarse de que no sea canceroso. Cualquier lunar que cambie de tamaño, forma, color o picazón o sangrado también debe ser evaluado por un médico.