1. cutícula: Esta es la capa más externa, formando una barrera protectora para el cabello. Está hecho de células superpuestas y de escala que apuntan del cuero cabelludo. La salud de la cutícula determina el brillo, la suavidad y la resistencia del cabello al daño. Cuando la cutícula está intacta y se encuentra plana, el cabello refleja la luz y parece brillante. El daño a la cutícula (por calor, productos químicos o fricción) puede hacer que se levante, haciendo que el cabello se vea opaco, áspero y propenso a la rotura.
2. Cortex: La corteza es la capa más gruesa, ubicada debajo de la cutícula. Conventa la mayor parte del tallo del cabello y contiene el pigmento (melanina) que le da al cabello su color. La corteza es responsable de la fuerza, la elasticidad y la textura del cabello. Está compuesto de fibras de proteína de queratina dispuestas en un patrón específico. El patrón y la cantidad de estas fibras determinan la forma del cabello (recto, ondulado, rizado).
3. Medulla: Este es el núcleo más interno del tallo del cabello. No siempre está presente en todos los pelos, especialmente el cabello fino o muy rubio. Cuando está presente, es una capa suave y esponjosa compuesta de células y espacios de aire empacados libremente. La función exacta de la médula no se entiende completamente, pero se cree que contribuye al aislamiento, la flexibilidad y la percepción del color potencialmente uniforme del cabello.