* fórmulas diferentes: Las cremas corporales están formuladas para hidratar la piel. Contienen ingredientes como aceites, mantequillas y humectantes diseñados para hidratar y suavizar la piel. Los protectores de calor, por otro lado, están diseñados específicamente para crear una barrera entre su cabello y el alto calor de herramientas de peinado. A menudo contienen siliconas o polímeros que ayudan a distribuir el calor de manera uniforme y evitan el daño.
* ardor y daño: Los ingredientes en la crema corporal pueden quemar, derretir o caramelizar cuando se exponen al fuego alto. Esto no solo puede dañar tu cabello, sino también hacer que sea pegajoso, atraer tierra y potencialmente causar olores desagradables.
* Falta de protección: La crema corporal no proporcionará la protección del calor que su cabello necesita. Sin una protección adecuada, el calor de un hierro puede causar:
* Daño al cabello: El calor puede hacer que las proteínas en su cabello se descompongan, lo que lleva a las puntas abiertas, la rotura y la sequedad.
* Pérdida de humedad: El calor puede quitarle el cabello de sus aceites naturales, haciéndolo quebradizo y propenso al daño.
* Desvanecimiento del color: Si tiene el cabello de color, el calor puede hacer que el color se desvanezca más rápido.
Qué usar en su lugar:
* Spray o suero protectores de calor: Estos productos están específicamente formulados para proteger su cabello del daño por calor. Elija uno que sea adecuado para su tipo de cabello.
* Aceites para el cabello (usados con moderación): Algunos aceites para el cabello, como el aceite de argán o el aceite de coco, pueden ofrecer cierto grado de protección del calor, pero deben usarse con moderación y en conjunto con un protector de calor dedicado. Evite usar demasiado, ya que esto puede hacer que tu cabello sea grasoso.
Siempre use un protector de calor diseñado específicamente para el cabello antes de usar herramientas de peinado de calor para minimizar el daño y mantener su cabello sano.