* Los relajantes hacen que el cabello sea más poroso y vulnerable: Los relajantes alteran químicamente la estructura de su cabello, haciéndolo más débil, más frágil y más propenso a la rotura.
* Los champús regulares a menudo son demasiado duros: Muchos champús regulares contienen sulfatos (como lauril sulfato de sodio o el sulfato de laureth de sodio), que son detergentes fuertes que pueden despejar el cabello de sus aceites naturales. Esto puede provocar sequedad, rotura y más daños al cabello relajado.
* El cabello relajado necesita humedad y equilibrio de pH: Los relajantes dejan el cabello con un pH más alto (más alcalino), y es esencial llevar el pH a un nivel más ácido (alrededor de 4.5-5.5). Los champús regulares a menudo son alcalinos y pueden interrumpir aún más el equilibrio de pH.
Lo que debe usar en su lugar:
* Champú neutralizante: Inmediatamente después de un relajante, * debe * usar un champú neutralizante diseñado específicamente para detener el proceso de relajación y restaurar el equilibrio de pH del cabello. Esto es crítico para prevenir el daño químico.
* Champú sin sulfato: Después del proceso de neutralización inicial, cambie a un champú sin sulfato formulado para el cabello relajado o tratado químicamente. Estos champús son más suaves, menos secos y ayudan a retener la humedad.
* Champú hidratante: El cabello relajado tiende a estar seco, así que busque champús que estén específicamente diseñados para agregar humedad e hidratación en el tallo del cabello.
* Champú ácido: El uso ocasional de un champú con un pH ligeramente ácido puede ayudar a mantener la cutícula cerrada y evitar la rotura.
En resumen: El uso de champú regular en el cabello relajado puede provocar sequedad, rotura y daño. Siempre opte por champús sin sulfato, hidratantes y equilibrados con pH que se formulan específicamente para el cabello tratado químicamente. Y nunca omita el champú neutralizante inmediatamente después del relajante.