Aquí hay algunas cosas a considerar:
* Preferencia personal: ¿Quiere afeitarse la cabeza? ¿A ella le gusta el look? ¿Se siente cómoda con la atención que podría atraer?
* razones para afeitarse: ¿Es por una razón simbólica, un nuevo comienzo, una forma de desafiar las normas sociales, o simplemente por conveniencia o comodidad?
* Consideraciones sociales: ¿Cómo podría reaccionar su familia, amigos y la comunidad? ¿Está preparada para posibles preguntas o juicios?
* crecimiento del cabello: ¿Qué tan rápido crece su cabello? ¿Está preparada para la fase de crecimiento, que puede ser incómodo para algunos?
* confianza: ¿Se siente segura y cómoda consigo misma sin pelo?
* Alternativas: ¿Hay otros peinados o cambios que podría hacer que pueda satisfacer su deseo de un cambio?
En última instancia, la decisión es suya. Si lo pensó y quiere hacerlo, debería hacerlo. Si no está segura, podría ser útil hablar con alguien en quien confía o probar un corte de pelo muy corto primero para ver cómo se siente al respecto.