Aquí hay un desglose de los factores a considerar:
* Madure y responsabilidad: ¿Puede la persona comprender y seguir las instrucciones de seguridad? ¿Tienen la paciencia y el enfoque para usar la plancha con cuidado?
* Coordinación: ¿Tienen una buena coordinación mano-ojo para evitar tocar accidentalmente las placas calientes en su piel o cabello?
* Comprensión del calor y quemaduras: ¿Entienden qué tan caliente se pone la plancha y el potencial de las quemaduras?
* Supervisión: Los adolescentes más jóvenes deben usar idealmente una plancha con supervisión de adultos hasta que demuestren que pueden usarlo de manera segura y responsable.
* Tipo de cabello: Algunos tipos de cabello son más propensos al daño por calor que otros. Un padre o tutor puede ayudar a evaluar el cabello del niño y determinar la configuración de calor y la frecuencia de uso apropiadas.
En última instancia, la decisión de cuándo alguien puede usar una plancha de cabello depende de los padres o tutores, según la madurez, la responsabilidad y la comprensión del niño individual involucrados.