* Sensibilidad al cabello: El blanqueo hace que tu cabello sea más poroso y susceptible al daño por el calor y la radiación UV. Las camas de bronceado emiten rayos UV que pueden secarse aún más, debilitarse e incluso causar rotura al cabello blanqueado. También puede alterar el color, haciéndolo lateral o descolorido.
* Sensibilidad de la piel: El blanqueador puede hacer que su piel sea más sensible a la radiación UV. Las camas de bronceado exponen su piel a altos niveles de rayos UV, aumentando el riesgo de quemaduras solares, envejecimiento prematuro y cáncer de piel, especialmente en la piel que recientemente ha sido tratada con productos químicos como el blanqueador.
* Reacciones químicas: Existe una posibilidad, aunque menos común, de reacciones impredecibles entre los productos químicos utilizados en el blanqueador del cabello y la exposición a los rayos UV.
Si decide broncearse después de blanquear su cabello, tome precauciones, como:
* espera: Dale tiempo a tu cabello y cuero cabelludo para recuperarte después del blanqueo, al menos unos días o una semana.
* Proteja tu cabello: Use un acondicionador profundo y un producto para el cabello protector de rayos UV. Considere cubrir su cabello con una toalla o un sombrero.
* Exposición de límite: Reduzca la duración y la frecuencia de las sesiones de lecho de bronceado.
* humectación: Mantenga su piel bien maisturizada para combatir la sequedad.
* Monitor: Esté atento a cualquier signo de irritación o daño en su cabello y piel.
Considere alternativas más seguras como lociones de bronceado sin sol o aerosoles para lograr un bronceado sin los riesgos asociados con las camas de bronceado.