* edad: En general, una niña es una mujer joven que aún no ha alcanzado la edad adulta. Una mujer es una mujer adulta. La edad exacta en que una niña se convierte en mujer puede variar según los factores culturales y personales, pero a menudo se asocia con alcanzar la pubertad y/o la edad adulta legal (por ejemplo, 18 años).
* Desarrollo físico: Las niñas suelen estar en el proceso de desarrollo físico, incluida la pubertad, que implica cambios hormonales, brotes de crecimiento y el desarrollo de características sexuales secundarias (por ejemplo, senos, menstruación). Las mujeres generalmente han completado estos cambios físicos.
* Madurez emocional: En general, se espera que las mujeres tengan un mayor nivel de madurez emocional que las niñas. Esto incluye una mayor autoconciencia, regulación emocional, empatía y la capacidad de manejar emociones y relaciones complejas. La madurez emocional se desarrolla gradualmente con el tiempo y puede variar significativamente entre las personas.
* Expectativas y responsabilidades sociales: Las mujeres a menudo tienen diferentes expectativas y responsabilidades sociales en comparación con las niñas. Se puede esperar que asuman roles como madres, socios, profesionales y líderes comunitarios. A menudo tienen una mayor independencia, autonomía y poder de toma de decisiones.
* Estado legal: En muchas sociedades, la transición de niña a mujer está marcada por hitos legales, como la edad de la mayoría, la edad de votación y la capacidad de celebrar contratos o casarse sin el consentimiento de los padres.
En resumen, aunque la edad es un factor principal, la distinción entre una niña y una mujer también se define por el desarrollo físico, la madurez emocional, las expectativas sociales y el estatus legal. Es importante recordar que estas son pautas generales, y las experiencias individuales pueden variar.