* La irritación es clave: Una perla se forma cuando un irritante, como un parásito o un trozo de arena, ingresa al tejido blando de la ostra.
* Deposición de nácar: El mecanismo de defensa de la ostra se activa. Comienza a cubrir el irritante con capas de nácar, también conocido como nácar. El nácar es una sustancia hecha de carbonato de calcio y conquiolina, el mismo material que recubre la concha de la ostra.
* Capa tras capa: La ostra continúa depositando capas de nácar alrededor del irritante. Con el tiempo, estas capas se acumulan hasta formar una perla.
* La paciencia es una virtud: El proceso puede tardar varios años, según el tipo de ostra, el tamaño del irritante y los factores ambientales.
En resumen, las perlas se crean cuando las ostras cubren un irritante con capas de nácar durante un largo período de tiempo.