¿Qué hace que un diamante sea "culto"?
* Cultivado en laboratorio/Creado en laboratorio/Hecho por el hombre: Todos estos términos significan esencialmente lo mismo. Los diamantes cultivados se crean en un entorno de laboratorio controlado utilizando procesos tecnológicos avanzados que imitan las condiciones bajo las cuales se forman los diamantes naturales en las profundidades de la Tierra.
* Dos métodos principales de crecimiento:
* Alta presión/alta temperatura (HPHT): Este método recrea el entorno de alta presión y alta temperatura del manto terrestre. Se coloca una pequeña "semilla" de diamante en un ambiente rico en carbono y se la somete a calor y presión extremos, lo que hace que los átomos de carbono cristalicen y crezcan en la semilla, formando un diamante más grande.
* Deposición química de vapor (CVD): Este método consiste en colocar una semilla de diamante en una cámara llena de gases que contienen carbono. Los gases se calientan para descomponerlos y los átomos de carbono se depositan en la semilla, formando gradualmente un diamante capa por capa.
¿Qué hace que un diamante cultivado sea de "calidad"?
Al igual que los diamantes naturales, los diamantes cultivados se evalúan según las "4C":
* Corte: Esto se refiere a qué tan bien interactúan las facetas del diamante con la luz. Un diamante bien tallado brillará y exhibirá brillo, fuego y centelleo. Las calificaciones de corte varían de Excelente a Pobre.
* Color: Esto se refiere a lo incoloro que es un diamante. Los grados de color van desde D (incoloro) a Z (amarillo claro o marrón). Cuanto menos color, mayor será el grado y, en general, más valioso.
* Claridad: Esto se refiere a la presencia (o ausencia) de inclusiones (defectos internos) e imperfecciones (defectos externos) en el diamante. Los grados de claridad van desde impecable (FL) hasta incluido (I). Menos inclusiones e imperfecciones contribuyen a una mayor claridad y valor.
* Peso en quilates: Esto se refiere al tamaño del diamante. Un quilate equivale a 0,2 gramos.
Por lo tanto, un "diamante cultivado de calidad" poseerá grados deseables dentro de las 4C:
* Corte bueno a excelente: Las facetas están anguladas y pulidas con precisión para un rendimiento lumínico óptimo.
* Casi incoloro a incoloro (D-H): Color mínimo o nulo perceptible.
* Limpieza de ojos (SI1 o mejor): Las inclusiones, si están presentes, no son visibles a simple vista. Los diamantes de claridad VVS y VS también se consideran de alta calidad.
* Peso en quilates: Determinado por preferencia individual.
Características distintivas de los diamantes cultivados:
* Composición idéntica: Los diamantes cultivados son química, física y ópticamente iguales a los diamantes naturales. Son carbono puro con la misma estructura cristalina.
* Certificación: Los diamantes cultivados de buena reputación son clasificados y certificados por laboratorios gemológicos como el Instituto Gemológico de América (GIA) o el Instituto Gemológico Internacional (IGI). Estas certificaciones indicarán claramente que el diamante fue cultivado en laboratorio.
* Inscripciones microscópicas: Muchos diamantes cultivados tienen una inscripción microscópica en el cinturón (el borde del diamante) que los identifica como cultivados en laboratorio. Esta inscripción se puede ver con una lupa de joyero o un microscopio.
¿Por qué elegir un diamante cultivado de calidad?
* Preocupaciones éticas: Los diamantes cultivados evitan los problemas ambientales y sociales que a veces se asocian con la extracción de diamantes.
* Precio: Los diamantes cultivados suelen costar menos que los diamantes naturales comparables.
* Origen Garantizado: Sabes exactamente de dónde viene tu diamante y cómo se creó.
En resumen, un diamante cultivado de calidad es un diamante cultivado en laboratorio que ha sido clasificado y certificado para poseer cualidades deseables en términos de corte, color, claridad y peso en quilates, similares a las que se buscan en los diamantes naturales. Son una alternativa sostenible y ética a los diamantes extraídos que ofrecen un valor excelente. Al considerar un diamante cultivado, busque siempre la certificación de un laboratorio gemológico acreditado para asegurarse de obtener una piedra de calidad.