Perlas Silvestres (Naturales):
* Extremadamente raro: Las perlas naturales se forman sin intervención humana. Una perla natural se forma cuando un irritante entra en un molusco y el molusco lo recubre con capas de nácar (el mismo material que forma la concha). Estos son ahora muy poco comunes debido a la sobreexplotación en el pasado. Las perlas naturales son extremadamente valiosas, especialmente si son grandes y tienen buena forma.
Perlas Cultivadas:
* Común: Las perlas cultivadas se crean insertando un irritante (generalmente una cuenta) en un molusco, que luego lo recubre con nácar. Este proceso se realiza en una granja de perlas. Las perlas cultivadas están mucho más disponibles que las perlas naturales y son el principal tipo de perla que encontrará en la joyería actual.
* Perlas de Akoya: Estas son las clásicas perlas blancas redondas en las que piensa la mayoría de la gente. Siguen siendo relativamente comunes, especialmente en tamaños de hasta 8 mm. Los tamaños más grandes se vuelven más caros.
* Perlas de agua dulce: Estos son los más comunes y, a menudo, los más asequibles. Se cultivan en mejillones de agua dulce, principalmente en China. La producción es muy alta, lo que lleva a precios más bajos. Vienen en una variedad más amplia de formas y colores que las perlas de Akoya.
* Perlas de Tahití: Estas perlas oscuras y exóticas son menos comunes que las de Akoya o las de agua dulce, pero aún así se cultivan. Son más caras que las perlas de Akoya.
* Perlas de los Mares del Sur: Estas son las perlas cultivadas más grandes y, a menudo, más caras. Vienen en tonos blanco, dorado y plateado. Son menos comunes que otros tipos debido a los métodos de cultivo y ostras específicos requeridos.
En resumen:
* Las perlas naturales son muy raras.
* Las perlas cultivadas son comunes, pero su precio y disponibilidad varían mucho según el tipo. Las perlas de agua dulce son las más comunes y asequibles, mientras que las perlas de los Mares del Sur se encuentran entre las más raras y caras.