Sin embargo, si constantemente consume más calorías de las que quema, su cuerpo almacenará el exceso de energía como grasa. Donde se almacena esa grasa varía de persona a persona. Algunas personas están genéticamente predispuestas a almacenar más grasa en su área abdominal, mientras que otras tienden a acumularla en sus caderas, muslos y nalgas.
Los alimentos ricos en calorías, como aquellos altos en grasas poco saludables y azúcares agregados, pueden contribuir al aumento de peso total, que luego se pueden distribuir en áreas como el trasero y los muslos dependiendo de las tendencias individuales de su cuerpo.
Factores clave a considerar:
* Ingesta general de calorías: Comer más calorías de las que quema conduce al aumento de peso, independientemente de la fuente de esas calorías.
* Balance de macronutrientes: Una dieta alta en alimentos procesados, grasas poco saludables y azúcares agregados pueden contribuir al exceso de consumo de calorías y almacenamiento de grasas.
* Genética: Sus genes juegan un papel importante en la determinación de dónde almacena su cuerpo la grasa.
* hormonas: Las hormonas como el estrógeno pueden influir en la distribución de grasas, particularmente en las mujeres.
* Ejercicio: La actividad física regular ayuda a quemar calorías y puede influir en la composición corporal.
Es mejor concentrarse en una dieta equilibrada con muchas frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales, junto con ejercicio regular, para mantener un peso saludable y una composición corporal. Si tiene preocupaciones sobre su peso o distribución de grasa, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud o un dietista registrado.