* Envejecimiento: A medida que envejecemos, los ligamentos y los tendones en nuestros pies pueden perder elasticidad, lo que hace que el pie se aplane y se alargue.
* aumento de peso: El peso adicional puede ejercer presión sobre los pies, lo que hace que se propagen.
* Embarazo: Los cambios hormonales durante el embarazo pueden hacer que los ligamentos en los pies se relajen, lo que lleva a un aumento permanente en el tamaño del pie.
* hinchazón: Las condiciones como el edema o ciertos medicamentos pueden causar hinchazón temporal o crónico en los pies.
* Condiciones del pie: Ciertas condiciones de los pies como juanetes o hammertoe pueden alterar la forma del pie y requerir un tamaño de zapato más grande.
* Nivel de actividad: El aumento de la actividad física o de pie durante largos períodos puede hacer que los pies se hinchen.
Es una buena idea tener sus pies medidos periódicamente, especialmente si nota que sus zapatos se sienten más estrictos o más incómodos de lo habitual. Un accesorio de zapato adecuado puede garantizar que use el tamaño y el tipo de zapato correctos para los pies.