La buena noticia es que normalmente no es necesario hacer nada para deshacerse de los bultos de leche. Por lo general, desaparecen por sí solos en unas pocas semanas o unos meses.
Esto es lo que puedes hacer y lo que no debes hacer:
Lo que PUEDES hacer:
* Lavado suave: Lave suavemente la cara de su bebé con agua tibia y un paño suave una o dos veces al día.
* Seque con palmaditas: Después del lavado, seque la piel dando golpecitos suaves con una toalla suave.
* Paciencia: Lo mejor que puedes hacer es tener paciencia y dejar que se resuelvan solos.
Lo que NO debes hacer:
* Apretar o reventar: Nunca aprietes ni intentes reventar los bultos. Esto puede irritar la piel y potencialmente causar una infección o cicatrización.
* Exfoliantes o limpiadores fuertes: Evite el uso de jabones, exfoliantes o limpiadores fuertes en la delicada piel de su bebé. Estos pueden resecar la piel y empeorar la afección.
* Lociones o aceites: Evite aplicar lociones, cremas o aceites en el área afectada a menos que lo indique específicamente un médico. Estos pueden obstruir los poros y evitar que los bultos se resuelvan.
* Medicamentos: No utilice ningún medicamento o tratamiento de venta libre en la cara de su bebé sin consultar a un médico.
Cuándo consultar a un médico:
Si bien las milia suelen ser inofensivas, es una buena idea consultar a un pediatra u otro profesional de la salud si:
* Las protuberancias aparecen inflamadas, rojas o irritadas.
* Los bultos van acompañados de otros síntomas, como fiebre o inquietud.
* Los bultos no desaparecen al cabo de unos meses.
* Te preocupa la piel de tu bebé por cualquier motivo.
Si sigue estas pautas, puede ayudar a mantener la piel de su bebé limpia y saludable mientras espera que la milia desaparezca por sí sola.
Descargo de responsabilidad: Esta información no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre con un proveedor de atención médica calificado si tiene alguna pregunta sobre su salud o la de su hijo.