He aquí por qué:
* Continúa las reacciones químicas: Una vez que mezcla el blanqueador del cabello (generalmente un polvo y un desarrollador), comienza una reacción química. Esta reacción produce oxígeno y otros subproductos que son esenciales para el proceso de blanqueo. Incluso en el refrigerador, esta reacción continuará, aunque podría ralentizarse.
* acumulación de presión: La reacción química continua puede crear presión dentro del contenedor. Esto podría hacer que el contenedor se hinche, se rompa o incluso explote, lo cual es extremadamente peligroso.
* Pérdida de efectividad: Incluso si el contenedor no explota, el blanqueador perderá su efectividad con el tiempo a medida que continúe la reacción. No aligerará el cabello también, y puede terminar con resultados desiguales o dañados.
* Resultados impredecibles: El uso de blanqueador que se ha mezclado y almacenado previamente puede conducir a resultados impredecibles. La concentración de los productos químicos habrá cambiado, y no podrá medir con precisión su resistencia o tiempo de procesamiento.
* Preocupaciones de seguridad: Almacenamiento de productos químicos en el refrigerador cerca de los alimentos generalmente no es una buena idea. Existe un riesgo de contaminación o ingestión accidental.
La regla: Siempre mezcle solo la cantidad de blanqueador que necesita para una sola aplicación y descarte cualquier mezcla sobrante inmediatamente después de su uso. No intentes guardarlo para más tarde.
Si tiene polvo y desarrollador, y no se han mezclado, se pueden almacenar en un lugar fresco y seco, pero no en el refrigerador.