razones para evitar:
* Mayor riesgo de infección: El embarazo debilita el sistema inmunitario, lo que lo hace más susceptible a las infecciones. Una nueva perforación es esencialmente una herida abierta y susceptible a las bacterias. Las infecciones durante el embarazo pueden tener graves consecuencias tanto para la madre como para el bebé.
* Tiempo de curación: Los piercings toman tiempo para sanar, y durante el embarazo, su cuerpo ya está trabajando duro para apoyar al bebé en crecimiento. La curación puede ser más lenta y más complicada.
* Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales durante el embarazo pueden afectar la sensibilidad y la curación de la piel, lo que puede conducir a la formación keloid (cicatrices elevadas y engrosadas).
* Limitaciones de medicamentos: Si se produce una infección, los tipos de antibióticos y medicamentos que puede tomar con seguridad mientras está embarazada son limitados.
* alergias metálicas: El embarazo a veces puede activar o exacerbar las alergias metálicas, lo que lleva a reacciones y complicaciones de la piel.
Riesgos potenciales:
* Infección: La infección localizada en el sitio de perforación puede extenderse a otras partes del cuerpo.
* Enfermedades transmitidas por la sangre: Si el equipo de perforación no está esterilizado adecuadamente, existe el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por la sangre como la hepatitis B, la hepatitis C o el VIH.
* cicatrices: Los queloides o las cicatrices hipertróficas pueden formarse, especialmente si eres propenso a cicatrices.
* rechazo: El cuerpo podría rechazar la perforación, haciendo que migre o empuje.
* Complicaciones durante el parto: Si bien es raro, es posible que algunas piercings necesitaran ser retiradas o cubiertas durante el parto y el parto dependiendo de su ubicación y las políticas hospitalarias.
Si ya estás perforado:
* Mantenga una buena higiene: Mantenga la perforación limpia y siga las instrucciones adecuadas para el cuidado posterior.
* Monitor de infección: Esté atento a los signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor, pus o fiebre. Si sospecha una infección, consulte a su médico de inmediato.
* Considere la eliminación: Si le preocupa o experimenta complicaciones, hable con su médico sobre la eliminación de la perforación.
Consideraciones importantes:
* Consulte a su médico: El mejor curso de acción es discutir esto con su médico o partera. Pueden evaluar sus factores de salud y riesgo individuales y proporcionar asesoramiento personalizado.
* Retraso si es posible: Si puede esperar hasta después del embarazo, generalmente es la opción más segura.
En resumen:
Si bien no está absolutamente prohibido, la obtención de una nueva perforación de la nariz durante el embarazo generalmente se desaconseja debido al mayor riesgo de infección, posibles complicaciones de curación y limitaciones en las opciones de tratamiento si surgen problemas. Es mejor priorizar su salud y el bienestar del bebé y posponer la perforación hasta después del embarazo. Siempre consulte con su médico o partera para obtener orientación personalizada.