* Irritación y Daño: Tanto el jabón como el enjuague bucal pueden ser duros para el delicado tejido de un piercing nuevo o en proceso de cicatrización. Mezclarlos podría crear un irritante más potente, provocando enrojecimiento, hinchazón, dolor y retraso en la curación. Algunos jabones también son muy duros.
* Reacciones químicas: Mezclar productos químicos (incluso los aparentemente suaves) a veces puede crear reacciones inesperadas y dañinas.
* Interferencia con la curación: Algunos ingredientes del enjuague bucal (como el alcohol) pueden secar la perforación y matar las bacterias beneficiosas que ayudan en la curación. El jabón también puede dejar un residuo que atrapa las bacterias.
Lo que DEBES usar para limpiar un piercing en el labio:
* Solución Salina: Éste es el estándar de oro. Puede comprar solución salina estéril para lavar heridas (busque productos que solo contengan agua y cloruro de sodio como ingredientes) en una farmacia, o puede hacer el suyo propio disolviendo 1/4 de cucharadita de sal marina no yodada en 1 taza (8 oz) de agua tibia destilada o embotellada.
* Agua pura: Enjuagar con agua corriente puede ayudar a eliminar los residuos.
Cómo limpiar un piercing en el labio:
1. Lávate bien las manos con agua y jabón antes de tocar tu piercing.
2. Enjuágate la boca con enjuague bucal sin alcohol después de comer o beber cualquier cosa que no sea agua.
3. Limpia el exterior del piercing: Remoje una bola de algodón o una gasa limpia en solución salina y limpie suavemente alrededor del piercing. Retire cualquier costra o resto.
4. Enjuague: Enjuague el área con agua corriente para eliminar cualquier residuo de sal.
5. Seque con palmaditas con una toalla de papel limpia.
Consideraciones importantes:
* Consulta a tu perforador: Siga siempre las instrucciones específicas de cuidado posterior proporcionadas por su perforador profesional.
* Evite productos agresivos: Manténgase alejado del alcohol, el peróxido de hidrógeno, los jabones fuertes y los ungüentos antibacterianos.
* No limpie demasiado: Limpiar con demasiada frecuencia puede ser tan perjudicial como no hacerlo lo suficiente. Normalmente, limpiar 2 o 3 veces al día es suficiente.
* No toques ni tuerzas las joyas: Esto puede introducir bacterias e irritar el piercing.
* Ten paciencia: Las perforaciones en los labios pueden tardar varias semanas o meses en sanar por completo.
Si le preocupa el proceso de curación de su perforación, consulte a su perforador o a un médico.