* Gentle y suave: La glicerina es un humectante, lo que significa que ayuda a atraer la humedad a la piel. Esto puede ayudar a evitar que el tatuaje se seque demasiado, lo cual es crucial para la curación.
* No irritante: El jabón puro de glicerina suele estar libre de productos químicos, fragancias y colorantes fuertes que pueden irritar la piel sensible o causar reacciones alérgicas. Estos ingredientes pueden ser perjudiciales para un tatuaje de curación.
* Limpieza efectiva: Limpia la piel de manera efectiva sin quitar demasiado sus aceites naturales.
Sin embargo, hay algunas consideraciones importantes:
* "puro" es clave: Asegúrese de que el jabón de glicerina que elija sea realmente puro y no contenga ingredientes adicionales que puedan ser irritantes (fragancias, colores, aditivos). Lea la lista de ingredientes con cuidado.
* Evite el lavado excesivo: Lave su tatuaje suavemente con manos limpias, usando solo la espuma del jabón. No te frote ni uses una toallita. Lavarlo con demasiada frecuencia también puede obstaculizar la curación.
* Enjuague a fondo: Enjuague el jabón por completo con agua tibia para evitar cualquier residuo.
* Pat seca: Pase el área seca con una toalla de papel limpia. No frote.
* Siga las instrucciones de su artista: Su artista de tatuajes proporcionará instrucciones específicas de cuidados posteriores que debe seguir de cerca. Si sus recomendaciones difieren de esto, priorice su consejo.
En resumen, el jabón de glicerina puro y sin perfume es una opción generalmente segura y efectiva para lavar un nuevo tatuaje. Sin embargo, es crucial verificar los ingredientes, evitar el lavado excesivo y seguir siempre las instrucciones específicas de su tatuaje del artista.