* Toxicidad potencial: Los crayones no están diseñados para usarse en la piel o ingeridos. Pueden contener productos químicos tóxicos, tintes y pigmentos que son dañinos si se absorben a través de la piel o se tragan.
* Irritación y alergias: Los ingredientes en los crayones pueden causar irritación, reacciones alérgicas y dermatitis de contacto en los labios.
* Falta de ingredientes hidratantes: Los crayones carecen de los ingredientes hidratantes y emolientes que se encuentran en los lápices labiales, lo que puede provocar labios secos, agrietados y agrietados.
* Riesgo de infección: Los crayones no son estériles y pueden albergar bacterias, aumentando el riesgo de infección si se aplican a los labios, especialmente si hay cortes o llagas.
* Textura y aplicación deficientes: Los crayones tienen una textura cerosa y seca que es difícil de aplicar suavemente a los labios, lo que resulta en un acabado desigual e incómodo.
Siempre es mejor usar productos específicamente formulados y probados para uso cosmético en los labios para garantizar la seguridad y la eficacia.