* Hinchazón: Los piercings en los labios se hinchan mucho al principio. Un perno (normalmente uno más largo) deja espacio para esta hinchazón sin ejercer presión sobre el piercing. Un anillo apretaría demasiado y podría causar problemas.
* Curación: Es menos probable que un perno se mueva que un anillo, lo que minimiza la irritación y ayuda a que el piercing sane adecuadamente.
* Higiene: Es más fácil limpiar un perno que un anillo en las primeras etapas de curación.
Entonces, si bien puede resultar tentador conseguir un anillo de inmediato, es mejor seguir los consejos de su perforador y comenzar con un perno. Una vez que tu piercing esté completamente curado, puedes cambiar a un anillo si lo deseas.