Acciones inmediatas:
1. Retire el pasador de seguridad: Retire con cuidado el pasador de seguridad. Evite forzarlo si está atascado.
2. Control de sangrado: Aplique una presión suave en el interior y el exterior de su labio con una gasa limpia o un paño limpio. Mantenga la presión durante varios minutos hasta que el sangrado se detenga.
3. Limpie el área a fondo: Este es el paso más crucial para prevenir la infección.
* Lávese las manos bien con jabón y jabón.
* Enjuague la boca con un enjuague bucal antibacteriano sin alcohol.
* Limpie el exterior del labio con jabón antibacteriano suave y jabón. Séquele suavemente con una toalla de papel limpia.
Consideraciones importantes y riesgos potenciales:
* Infección: Los alfileres de seguridad son * no * estériles. Llevan bacterias y pueden introducir fácilmente la infección en su labio. Las infecciones pueden variar de leve a severa y pueden requerir antibióticos. Los signos de infección incluyen:
* Aumento del dolor
* Hinchazón
* Enrojecimiento
* Pus o descarga
* Fiebre
* Reacción alérgica: El metal en el pasador de seguridad puede causar una reacción alérgica en algunas personas.
* Daño nervioso: Es posible dañar los nervios en el labio, lo que lleva al entumecimiento, el hormigueo o el dolor.
* cicatrices: La perforación inadecuada puede conducir a cicatrices notables.
* Daño de dientes y goma: Los piercings de los labios pueden frotar contra los dientes y las encías, causando erosión del esmalte, la recesión de las encías y la sensibilidad de los dientes.
* Enfermedades transmitidas por la sangre: Si otra persona ha utilizado el pasador de seguridad, existe el riesgo de transmitir enfermedades transmitidas por la sangre como la hepatitis B o C, o el VIH.
* Swallowing/aspiración: Existe un riesgo muy pequeño de tragar o aspirar el pasador de seguridad.
Qué observar (y cuándo buscar atención médica):
* Signos de infección: Si nota algún signo de infección (mayor dolor, hinchazón, enrojecimiento, pus, fiebre), consulte a un médico de inmediato. No intentes tratarlo tú mismo.
* sangrado excesivo: Si el sangrado no se detiene después de aplicar presión durante 15-20 minutos, busque atención médica.
* Dolor severo: El dolor incontrolable o empeorable garantiza la visita de un médico.
* entumecimiento o hormigueo: Si experimenta entumecimiento persistente o hormigueo en el labio, consulte a un médico para descartar el daño nervioso.
* Dificultad para respirar o tragar: Si tiene dificultades para respirar o tragar, vaya a la sala de emergencias de inmediato.
Atención a largo plazo (si elige obtener una perforación profesional más tarde):
Si todavía está interesado en una perforación de labios, vaya a un estudio de perforación con licencia de buena reputación. Un perforador profesional:
* Use equipos y técnicas estériles.
* Use joyas hechas de materiales biocompatibles (acero quirúrgico, titanio u oro).
* Proporcionarle instrucciones detalladas de cuidados posteriores.
Nota importante: Es esencial ser honesto con su médico sobre cómo ocurrió la lesión. Están allí para ayudarte, no para juzgarte.
Por qué la perforación profesional es crucial:
* esterilización: Los perforos profesionales usan autoclaves para esterilizar su equipo, matando a todas las bacterias y virus.
* Colocación adecuada: Conocen la anatomía del labio y pueden colocar la perforación de una manera que minimiza el riesgo de daño nervioso y otras complicaciones.
* Joyas de alta calidad: Utilizan joyas hechas de materiales que tienen menos probabilidades de causar reacciones o infecciones alérgicas.
* Consejo posterior: Proporcionan instrucciones detalladas sobre cómo cuidar su perforación para prevenir la infección y promover la curación.
En conclusión, si bien lo hecho se hace, el mejor curso de acción es monitorear la infección y buscar ayuda médica profesional en caso de que se desarrolle. Y recuerde, para cualquier deseo de perforación futura, un profesional es siempre la ruta más segura.