* Genética: Es posible que tengas predisposición genética a que aparezcan lunares, y pueden volverse visibles en varios momentos de tu vida.
* Exposición al sol: La exposición al sol puede estimular los melanocitos (las células productoras de pigmentos) y hacer que se formen nuevos lunares o que los existentes se oscurezcan.
* Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales, como las que ocurren durante la pubertad, el embarazo o la menopausia, pueden desencadenar el desarrollo de nuevos lunares.
* Edad: Si bien muchos lunares aparecen en la niñez y la adolescencia, no es raro que aparezcan nuevos lunares en la edad adulta, especialmente antes de los 40 años.
* Otros factores: En algunos casos, las pequeñas lesiones o irritaciones de la piel también pueden contribuir a la formación de nuevos lunares.
Consideraciones importantes:
* Se deben controlar los lunares nuevos: Es fundamental estar atento a los nuevos lunares que aparecen, especialmente si eres adulto. Los cambios de tamaño, forma, color o textura pueden ser signos de melanoma u otras afecciones de la piel.
* ABCDE del melanoma: Recuerde el ABCDE del melanoma al examinar sus lunares:
* Un simetría:la mitad del lunar no coincide con la otra mitad.
* B Orden:Los bordes del lunar son irregulares, borrosos o con muescas.
* C olor:El lunar tiene colores desiguales, como tonos de negro, marrón o tostado.
* D Diámetro:El lunar mide más de 6 milímetros (aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz).
* E evolucionando:El lunar está cambiando de tamaño, forma o color.
* Consultar a un dermatólogo: Si nota lunares sospechosos o le preocupan lunares nuevos o cambiantes, lo mejor es consultar a un dermatólogo para una evaluación profesional. Pueden determinar si un lunar es benigno o requiere más investigación, como una biopsia.